Etapa 3: Villaharta – Puerto Calatraveño

Anoche dormimos en el Bar Mirasierra, Ángel y su mujer tienen un piso justo encima del bar y lo alquilan por habitaciones, no está mal pero necesita renovación de colchones.

Después del día de ayer tan intenso, salimos a las ocho de la mañana dispuesta a poner a prueba mi primera ampolla.
La etapa comienza por la carretera de salida del pueblo y en subida.
Después de unos Kilómetros por carretera el camino se adentra en plena Sierra Morena, el paisaje es indescriptible, el olor, los colores, los sonidos, esta primavera lluviosa nos está regalando unos momentos difíciles de recoger en vídeo o fotos, hay que sentirlo, olerlo, verlo.


Pasamos por un arroyo pequeño pero que nos obliga a descalzarnos, no es muy profundo, el agua está tan fría que al principio duele, pero después resulta muy gratificante para los pies, como un bálsamo.
Después de secarnos muy bien, nos calzamos de nuevo y seguimos nuestra ruta.


Más adelante nos sorprende un zorrito al que no me da tiempo fotografiar, ese momento quedará para mi recuerdo.

El desvío para Puerto Calatraveño se encuentra en el Km. 18 (pero no está indicado) y seguimos la flecha amarilla durante tres kilómetros más, fue un error pensar que estaría en el mismo camino, para subir hay que desviarse unos 900 m.
Así que paramos y visitamos el Puerto Calatraveño en coche.

Llegamos a Alcaracejos a pasar la noche, su albergue municipal está muy bien y lo elegimos para pasar las dos noches.
La llegada no ha podido ser mejor, mientras descargábamos del coche de apoyo nuestras mochilas se han acercado dos vecinas, Obdulia y Catalina, con las que pude hablar de nuestro proyecto, han sido muy majas e incluso Catalina me invitó a entrar en su casa para relatarme la receta de las flores. Ha sido una experiencia fantástica.