Etapa 10: La Haba – Medellín

Jueves 12 de Abril.
Salimos temprano del albergue hacia el centro del Pueblo, pasamos por la Plaza y la Iglesia hasta salir al camino de tierra que nos aleja de La Haba entre campos de trigo, hoy también hace frío, y el cielo amenaza con lluvia a pesar de que amanece casi despejado.

La etapa de hoy se hace pesada, yo no me encuentro bien de la espalda, agradezco la compañía de Rocío, está siendo un apoyo grande, intento andar bien, no me gusta que vaya preocupada por mí.
Puede ser que sea por el malestar de la espalda, por el mal tiempo… pero hoy no nos está gustando el paisaje, andamos varios kilómetros por campos de cultivo encharcados, no sabemos si son de arroz, el camino es de tierra y está encharcado, la lluvia hace acto de presencia.
Hay un momento en el que perdemos la flecha de vista y no sabemos por donde seguir, el mapa nos dice que hemos hecho algún kilómetro de más, preguntamos a un camionero que pasa por el Camino para asegurarnos de que vamos en buena dirección.

De vez en cuando nos encontramos con alguna belleza como estas amapolas que nos hace sonreir.

Después del camino de tierra salimos hasta una carretera, pensamos que hasta ahora había sido feo pero nos espera algo peor, un buen tramo de carretera Nacional sin apenas arcén, con puente incluido en el trayecto, no hay alternativa así que ¡adelante!

De nuevo volvemos a un tramo de camino de tierra pero nos encontramos con un arroyo desbordado que nos obliga a desviarnos volviendo a la carretera de nuevo.

Por fin vemos a lo lejos el Castillo de Medellín, ¡lo estamos logrando! 🙂

Al llegar al Pueblo vamos siguiendo las flechas en dirección al Centro, buscamos el Ayuntamiento para sellar nuestras credenciales, allí nos espera Virginia para llevarnos de vuelta a nuestro albergue en La Haba, ¡qué ganas de llegar y darme una ducha caliente!

Paramos un momento en la Plaza del Ayuntamiento para hacer unas fotos pero la lluvia se hace más intensa, subimos en el coche hasta la entrada al Castillo, es la hora de comer y llueve, aquí se acaba nuestra visita a Medellín.

El “guardián” de la Fortaleza se acerca a despedirnos…

Esta tarde no puedo salir a buscar dulces, la espalda empeora y Virginia me lleva al médico.
Tengo que descansar para poder seguir caminando mañana.